Peter Weibel
The Biennial
La Biacs3 –como no podría ser hoy de otro modo– será una bienal global. La creación artística contemporánea no está restringida a Europa y Norteamérica (Euramérica), sino que tiene lugar en todo el mundo, desde Chile a Corea. La Biacs3 creará un nuevo mapa para el Arte Global, para el Arte Mundial. Tratará de propiciar un cambio de paradigma: del paradigma Euroamericano al paradigma Euroasiático y Euroarábigo. Un fin que podría ser alcanzado tratando de efectuar este cambio desde el aspecto específico de los nuevos medios (media) y de la tecnología, una tecnología que es transreligiosa, transgenérica, transnacional y transracial.
En la era de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), la percepción del mundo se encuentra cada vez más dominada por los media y su influencia en el arte va también en aumento. La Bienal demostrará cómo el arte contemporáneo ha evolucionado a nivel mundial bajo la influencia de los media, la tecnología y la ciencia. Las TIC deben su desarrollo a los avances de la ciencia, desde la física de los semiconductores a la nano-tecnología. En este sentido, el punto de origen común de los media y del media-art es la ciencia y la tecnología. Entonces, ¿cómo son definidas de un modo nuevo las ecuaciones entre tecnología y arte, ciencia y naturaleza? Anteriormente, esta cuestión era minimizada mediante el uso de la conjunción “y”, por ejemplo, arte y media, arte y tecnología o arte y ciencia. Se admite una respuesta más radical cuando esta conjunción es reemplazada por otra, “como”, por ejemplo, cultura como tecnología, ciencia como arte… Si este método se aplica, surgen entonces como resultado nuevas derivaciones, que son las que esta Bienal mostrará en forma de obras de arte ejemplares.
La Biacs3 está estructurada en relación a cuatro secciones:
El principal objetivo de la Bienal es la participación del público. Habrá una democratización del arte. El público es el protagonista, no los artistas.
La contemplación nos hace felices, pero la experimentación con el arte puede llegar a ser eufórica. El encuentro con el arte en la Bienal de Sevilla, hará que el público participe de este entusiasmo.
La Tecnología como Naturaleza
creada por el hombre
Descubrimientos recientes en el campo de la electrónica molecular, la biología molecular, la química molecular y la genética, las cuales pueden agruparse bajo el concepto de nanotecnología y bio-ciencia, indican que nos encontramos en el umbral de una revolución material. La física ha invadido la dimensión molecular subatómica de la materia y espera descubrir nuevas propiedades de la materia en estas dimensiones moleculares.
Las TIC son las mayores propiciadoras de la globalización, incluyendo la diseminación y el acceso global a la información. Al mismo tiempo, a través de la aplicación del conocimiento científico el ser humano ha aprendido a intervenir cada vez más en su entorno natural. El libro de la naturaleza, que hasta ahora sólo podíamos leer, está ahora siendo reescrito. Hasta el momento podíamos leer el código genético, en el futuro podremos aprender a escribir el código genético. En este contexto surgen nuevos interrogantes para los que el arte tiene a mano algunas respuestas. ¿Es la tecnología simplemente una ciencia aplicada y como tal sólo un producto de la ciencia? ¿Es la ciencia, el estudio de la naturaleza, fruto de la propia naturaleza o del ser humano? Si la tecnología y la ciencia no son más que frutos de la naturaleza, esto es, emulan y aplican las leyes naturales pero, al mismo tiempo, se deben a la capacidad de la cognición humana, ¿podemos concluir entonces que la tecnología es artificial, que es una naturaleza creada por el hombre? Estas cuestiones conciernen tanto a la ciencia contemporánea como al arte contemporáneo (media-art).
Es imperativo, por tanto, plantear una mirada contemporánea a la relación entre media, arte, ciencia y tecnología.
El universo
participativo
‘youniverse’ significa que “tú” (YOU), que todo el mundo, se encuentra en el centro del universo (universe). ‘youniverse’ también significa que “tú” eres parte del universo y, por tanto, responsable del mismo. ‘youniverse’ supone que el universo es participativo: “tú”, el espectador, eres parte del sistema que observas.
El físico cuántico John Archibald Wheeler describe el universo como un circuito auto-estimulado. En un famoso diagrama una “U” representa el universo, una “I” el “yo” y un ojo es la parte del universo que está observando. Esta figura no sólo transmite el concepto de la física cuántica del universo participativo, sino también la idea de la participación del espectador.
Este planteamiento de la física cuántica coincide con la praxis contemporánea del media-art, que igualmente se nutre de la idea de la participación del espectador. Arte y ciencia comparten el mismo proyecto de universo, como demuestra la física cuántica y el media-art.
David y Shlomit Ritz Finkelstein expusieron en Computer interactivity simulates quantum complementarity (1983), que la física cuántica puede ser considerada como modelo teórico para los medios interactivos (interactive media).
El famoso principio de incertidumbre de Heisenberg nos sugiere que el acto de observar en sí mismo influye y limita la percepción del mundo; que en cierto modo, el acto de observar modifica la realidad. Un comunicado público sobre la bolsa de valores puede alterar el movimiento de las reservas y de las acciones. Esta razón llevó al famoso experto en finanzas George Soros a denominar a sus fondos de inversiones Quantum Fund.
El objeto de todo deseo, particularmente evidente en la etapa de desarrollo infantil, es que el mundo llegue corresponderse con los intereses de cada uno. “Domina la tierra”, éste era el imperativo en la economía primaria. “Con el sudor de su frente” el hombre intentaba lograr someter a la naturaleza. ‘youniverse’, por el contrario, significa que el mundo está hecho para ti, que tú estás en el centro del mundo y que éste se ordena y se comporta como tú quieres. En el pasado, este estado paradisíaco sólo podía ser alcanzado de modo artificial, por medio de la inducción a las drogas, “paraísos artificiales”, o a través de rituales y ejercicios religiosos y espirituales. Hoy la tecnología viene a sustituir a estos rituales y narcóticos.
No sólo con el título de su obra Como gustéis (As You Like It), sino también con el monólogo que protagoniza el singular Jaques – “Todo el mundo es un escenario / Y todos los hombres y mujeres meros actores” – el genio de Shakespeare parece anticiparse como ningún otro al mundo virtual contemporáneo de Internet y a los artificiales, tridimensionales e interactivos game worlds (juegos para múltiples jugadores paralelos en línea), que cada vez más están ampliando y perfeccionando el mundo real.
Como gustéis es el auténtico manifiesto de la era virtual que comienza ahora en el siglo XXI como una segunda vida (Second Life), como doble artificial y paralelo a la vida natural. Esta segunda vida podría convertirse en un lugar virtual para la memoria cultural, en el lugar para la historia de Al-Andalus.
Movilización
Durante la era industrial, en el siglo XIX, comenzó la movilización mecánica. Trenes, aviones, automóviles dominaban la imaginación y las fantasías sobre el futuro. Esta movilidad mecánica afectaba al transporte de bienes y al hombre mismo.
Con la post-industrialización del siglo XX llegó la movilización electrónica. Las señales se separaron de los cuerpos físicos para viajar solas. La radio, la televisión y el teléfono permitían la movilidad de la información. En la actualidad, la red global, la interconexión global de ordenadores, el desarrollo de ordenadores portátiles y de teléfonos móviles incrementan no sólo la movilidad, sino que introducen una nueva característica tecnológica: la personalización.
Se puede asumir la conclusión de que la tecnología ayuda al hombre a dominar la naturaleza y, en este sentido, la tecnología humaniza la naturaleza. Del mismo modo que existe un acuerdo probable de que Europa no hubiera mantenido una posición de supremacía en el mundo durante siglos sin sus conocimientos científicos y técnicos, la tecnología incluso permitía el control de los pueblos. Sin conocimientos de astronomía, navegación y construcción naval – primeras tecnologías de la movilización – España no hubiera estado capacitada para colonizar otros países. Sin su destreza en ingeniería (minería, energía hidroeléctrica, planificación urbana…) España no hubiera sido capaz de explotar la naturaleza y los recursos de sus colonias. Por tanto, el dominio de ciencia y de la tecnología no sólo sirve para dominar la naturaleza, sino también para dominar al hombre mismo.
Personalización
En el pasado, tecnología y ciencia servían a unos pocos poderosos. Sin embargo, hoy tecnología y ciencia tienden a servir a todos. De este modo, ciencia y tecnología no sólo suponen la humanización de la naturaleza, sino, en primer lugar, la individualización y la personalización de la naturaleza y el entorno. Desde el grifo para el agua corriente al interruptor para la electricidad, desde los ordenadores personales a los teléfonos móviles, encontramos tecnologías que permiten a los usuarios ordenar y disponer su entorno de acuerdo con sus necesidades, siempre y en cualquier lugar. “Tú” te sitúas en el centro del universo y éste se adapta a sí mismo a través de la tecnificación progresiva, es decir, incrementando la humanización y personalización de la naturaleza de acuerdo con tus necesidades. La personalización de la tecnología es resultado de un mundo que se comporta como tú deseas.
La expansión del conocimiento unida a la personalización de la tecnología conduce a la ilustración, la emancipación y la democratización.
El arte también está incluido en esta democratización. Los pintores ya no tienen el monopolio de la creación de imágenes desde que la fotografía hace posible que todo el mundo pueda tomar fotos. En el espacio global de Internet existen espacios de almacenamiento casi ilimitados en los que cada usuario puede poner a prueba su creatividad. Los artistas, en la era de Youtube.com, Flickr.com, MySpace.com y Second Life, pierden el monopolio de la creatividad. Con los medios actuales todos pueden ser artísticamente creativos. Como dijo Joseph Beuys en 1970, “cada hombre es un artista”.