Las Atarazanas de Sevilla, construidas en 1252 por mandato de Alfonso X El Sabio, estuvieron integradas originariamente por 17 naves dispuestas en perpendicular al río Guadalquivir y adosadas a la muralla almohade de la ciudad. A partir de la segunda mitad del siglo XV, el edificio abandonó su uso inicial y fue objeto de continuas transformaciones para asumir funciones como las de aduana, pescadería, hospital, dependencias del Ejército y locales de alquiler. En 1945 se derribaron las cinco naves mudéjares del flanco sur y a partir de 1993 la Junta de Andalucía inició la recuperación del monumento como espacio cultural. |