Nacido en la Costa de Marfil, aunque vive y trabaja en París,
Aboudramane ha creado una arquitectura vernácula que coexiste con
sensibilidades actuales sobre el concepto de habitar en un espacio determinado.
Centrándose específicamente en formas que actúan como posibilidades arquitectónicas,
la escultura de este artista hace referencia a contextos tradicionales de comunidad y sugiere una arquitectura fantástica y casi futurista.
Estas estructuras evocan distintos momentos, desde lo espiritual (Le hangar du sorcier, 1992)
a lo cotidiano (Coiffeur, 1990) y la presencia de la muerte en medio del espacio habitado
(Village avec tombes, 1988). Lejos de ser modelos simplistas, las estructuras de Aboudramane
son meticulosamente creadas y muestran una variedad de espacios domésticos, presentando panoramas de vecindad que poseen cualidades oníricas.
|
||||
|
|
|||