Antes de que el Estrecho de Gibraltar se convirtiera en un símbolo de la política proteccionista de la Unión Europea frente a la inmigración del norte de África, solicitada en el pasado y no deseada en el presente, el Estrecho era el paso natural entre España y Marruecos, entre Europa y África. La ciudad portuaria de Tánger, que en una época fue el punto de partida de veleros que navegaban hacia horizontes lejanos, semeja hoy un barco inmóvil con un cargamento de inmigrantes a la deriva. Yto Barrada, artista franco marroquí nacido en París, representa en sus fotografías y vídeos el Estrecho de Gibraltar, Tánger y sus habitantes permanentes o temporales de la centenaria ciudad o sus recién llegados vecinos norteafricanos. Los medios formales que emplea enfatizan con frecuencia la dureza intrínseca de sus temas y la alusión última de la lejana posibilidad de movimiento a través del tiempo y del espacio. Barrada, que ha sido objeto de exposiciones individuales en Europa y Estados Unidos (entre las que se destacan la del Jeu de Paume en París y en The Kitchen en Nueva York, ambas en 2006), ofrece al espectador algo más que un mero retrato fotográfico o que un documental en movimiento del estado actual de las cosas. A través de un proceso de indexación de fenómenos presentes y referencias sutiles a un pasado antes más próximo, investiga el complejo nexo entre conexiones míticas, históricas y geopolíticas que han conformado el “ahora”.
En Colline du Charf, lieu-dit du tombeau du géant Antée, tué par Hercule (2006), una instalación específica para un espacio realizada con papel de empapelar, Barrada evoca el origen mítico de Gibraltar, atribuido —como en el caso de la ciudad de Sevilla—al héroe griego Hércules. La serie de fotografías Jardin Publics (Dormeurs), de 2006, recuerdan a El durmiente del valle de Rimbaud, pues muestran instantáneas de hombres solitarios, cubiertos de ropas de la cabeza a los pies, estirados en la hierba o balanceándose en posición fetal, que hacen pensar en víctimas de la guerra en la población civil. En el vídeo The Smuggler (2006) los escritos de Fanon acerca de las mujeres que escondían armas bajo el velo durante la guerra de Argelia cobran vigencia al observar a una mujer de Tánger durante su viaje ilegal al enclave español de Ceuta, mostrando su lucha diaria contra su omnipresente enemiga que es el hambre. Más que aportar una mirada fugaz y desencantada sobre el estado de emergencia que acecha tras la fachada de la normalidad, las imágenes de Barrada transmiten un aviso: que las calles de sentido único suelen ser también callejones sin salida.
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