Artistas

El Perro

Fundado en 1989 en Madrid

La obra del colectivo español El Perro, fundado en Madrid a finales de los ochenta, refleja el background de subcultura de sus miembros, entonces adolescentes, que han empleado los códigos (no) estéticos y la ética (no) establecida del graffiti, el skateboard y la música punk rock como respuesta a la cultura popular normativa y los medios de comunicación de masas. Como colectivo acostumbrado a trabajar con otros artistas de graffitis (de Sevilla, contribuyendo a la BIACS2 con un proyecto específico para este espacio), emplearon plantillas para sembrar de motivos provocativos la periferia urbana que les inspira y que es su punto de partida. La tipografía de una de esas plantillas, repetida en virtud de su capacidad reproductiva, se deriva del grupo de heavy metal Metallica. Deletreando la palabra ‘Democracia’ como si fuera una frase muerta más que un grito redentor, se ha convertido en el título de una serie de obras y la marca comercial de un grupo que se cuestiona “la democracia al estilo norteamericano” como una nueva norma gubernamental. El skateboard es de las prácticas que emplean para introducirse en espacios que de lo contrario no serían accesibles al público juvenil al que van dirigidos con sus “trucos”. En Skating Carabanchel (2005) un vídeo de un skater deslizándose por pasillos infinitos, evocan la memoria de la resistencia de los habitantes del barrio con más contrastes de Madrid durante la Guerra Civil española.

En sus últimos trabajos continúan transgrediendo los códigos de lo políticamente correcto dando forma gráfica y escultórica a la “evidencia fotográfica extremadamente gráfica” del escándalo de la prisión de Abu Ghraib, y estableciendo atrevidas comparaciones con la militarización estatal en España (ver la imagen de la Guardia Civil en Doctor Tricornio). En una serie de plantillas que constituye la base de su repertorio formal, se reproducen imágenes en la sombra de la soldado americana Lynndie England humillando a un prisionero, de un prisionero agachado como un perro e inclinado, sujetando una mesa de conferencias flanqueada por dos sillas, y de soldados iraquíes encapuchados construyendo una pirámide que forma la superficie sobre la que se sostiene un skater en equilibrio inestable. La última imagen, que hace alusión al skater de Carabanchel, recuerda también a la del soldado que aparece en la foto en color Skating Irak (2005). Lejos de desdibujarse en la plantilla, la imagen adquiere una importancia fundamental en el tour de force formal e ideológico que constituye Memorial (2005), una pieza escultórica con un desnudo barroco imitando mármol. Jugando con los valores del gusto establecido, El Perro muestra de un modo entre travieso y escalofriante el valor del entretenimiento dado a las imágenes mediatizadas de la guerra resultante de la reflexión de lo militar.




Memorial, de la serie Democracia, 2005
Resina de poliéster y polvo de mármol
240 x 180 x 165 cm
Vista de la instalación en la Galería Salvador Díaz, Madrid, 2006
Por cortesía del artista y la Galería Salvador Díaz
Photo: Rafael Burillo.