Artistas

Harun Farocki

En sus cuarenta años de carrera, el cineasta Harun Farocki ha investigado los distintos sistemas de creación de imágenes en la fotografía, el cine y la vigilancia. Farocki destaca el carácter construido de sus imágenes y considera cómo la humanidad está sujeta a su voluntad. Su película fundamental, Ein Bild (“Una imagen”), de 1983, expone en detalle una sesión fotográfica de Playboy a partir de la construcción de un eventual fallo en el set. La parte más desconcertante de la película tiene lugar durante la sesión de fotos propiamente dicha, en la que el fotógrafo esculpe cada pose de la modelo. Componiendo literalmente cada foto, Farocki desenmascara la supuesta sencillez de la imagen desnuda, revelando las intensas manipulaciones inherentes a cada aspecto, desde el set hasta la posición de la modelo.

Ich glaubte Gefangene zu sehen/Creí ver convictos (2000) se centra en las distintas y quizás sospechosas funciones de las imágenes de vigilancia en la sociedad contemporánea. Mostrando secuencias tomadas del sistema de seguridad de la cárcel de máxima seguridad de Corcoran, California, Farocki pone de relieve las condiciones inhumanas del espacio a través de sus cuidadas técnicas de edición. En el patio de la prisión se desencadena una pelea, y la tensión aumenta hasta tal punto que es necesario que intervenga la administración de la cárcel. Su respuesta -una serie de disparos desde lo alto- es tan fría y se distancia tanto de la lucha como la cámara. Estas escenas se intercalan con tomas de personas entrando y saliendo de accesos a un edificio y un sofisticado sistema que registra los compradores de un supermercado. A pesar de que estas imágenes son de carácter suave, Farocki establece claramente una ecuación entre ellas. La cámara convierte a todos los sujetos en prisioneros de su mirada. .

Otra de sus últimas películas, Counter Music (2004), es una proyección en dos pantallas que combina textos de distintas fuentes con imágenes de vigilancia y extractos de películas de dos maestros del cine, Dziga Vertov y Walter Ruttman. En este ensayo cinematográfico, Farocki trata la vigilancia contemporánea de individuos, haciendo referencia a los prejuicios que se ven reforzados por estas técnicas, y cómo difieren de las posibilidades utópicas iniciales que proporciona la cámara, tal y como se ve en el trabajo de los primeros cineastas. El artista postula que con la pérdida de la industria (como detalla en su enfoque de la ciudad de Lille, en el norte de Francia), la producción de imágenes, especialmente en nombre de la seguridad, se ha convertido en el negocio principal de la sociedad contemporánea. Al igual que en Creí ver convictos, Farocki imagina a la humanidad encerrada en el ámbito de sus propias imágenes. (AC)






Counter-Music, 2004
Instalación para dos pantallas o monitores, 25’
Por cortesía de Harun Farocki Filmproduktion, Berlín