Artistas

Daniel Faust

En algunos casos, menos puede decir mucho más. Para la Bienal de Sevilla, Daniel Faust ha seleccionado una serie de ocho imágenes, un cambio en su estrategia usual de instalar muchas imágenes de una vez. Estas fotografías no son simples catálogos de viajes ni estudios documentales de distintos lugares. La obra del artista, que se exhibe normalmente en cuadrículas de pequeño formato o en proyecciones de diapositivas, puede ser considerada como momentos fragmentados, escenas que capturan una cierta esencia y conforman un estudio más extenso del espacio sobre el tiempo, relativo tanto a estructuras históricas e institucionales como a peatones en su mundo cotidiano.

En todas sus fotografías se le da una atención especial a los pequeños pero aparentemente significativos detalles: una señal que advierte a los visitantes de que no pisen el césped, un simple escritorio pulido hasta parecer un espejo, una figura solitaria en una torre en Schevingen para dar ua sensación de escala en una, por lo demás desorientadora, perspectiva. El artista hace frecuentemente sutiles investigaciones de la importancia histórica de espacios y objetos que suelen ser pasados por alto, como por ejemplo sus imágenes de enormes montones de sal en el norte de Alemania (Lüneburg, 1994). Otras veces, las obras de Faust son reflexiones sobre objetos presentes en ceremonias religiosas, como en Moscow (1998), o la abrumadora y suntuosa presencia del templo mormónico en Salt Lake City, (1992).

Faust también parece ser sumamente consciente de una tendencia hacia la historización y la confluencia del turismo y la “educación ligera”, como se evidencia en su imagen de 1994 de un teatro desgastado en Palm Springs, en el que se proyecta una película educativa sobre fechas. La perfecta construcción de Faust enfrenta frecuentemente al espectador con un siniestro y elocuente escenario a través del cual los sujetos se han evadido, pero no queda claro cuánto tiempo hace que ocurrió. Estas ausencias crean espacios ambiguos e invitan continuamente a hacerse preguntas.




Scheveningen, 1993
Fotografía en color realizada con película de diapositivas Kodachrome
160 x 112 cm
Por cortesía del artista




Lüneburg, 1994
Fotografía en color realizada con película de diapositivas Kodachrome
160 x 112 cm
Por cortesía del artista